El aviario del Zoológico municipal, ya está en funcionamiento como resultado del decomiso de 300 aves, que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realizó durante el último bimestre de 2023 y a su decisión de dejarlas a resguardo del parque.
Maricruz García Beltethon, directora del Zoológico de Tulancingo, indicó que de las 300 aves que recibieron, al menos 250 se han adaptado, mientras que las otras murieron debido al mal estado en el que llagaron.
Indicó que cuando recibió en resguardo las aves, las autoridades de la Profepa preguntaron si tenía lugar para ellas, por lo que respondió que sí, pues desde meses atrás trabajaron en la construcción de ese espacio.
Informó que lamentablemente las aves que fueron decomisadas en un domicilio de Tulancingo, estaban en hacinamiento, ya que en una jaula tenían 20 o 30 ejemplares, lo cual deterioró la salud de varias, además de que otras no recibían el alimento adecuado.
“Algunos pericos australianos venían con el pico largo, pues les hacía falta el trabajo que ellos, de manera natural, hacen para que no crezca más allá de determinada medida y puedan comer”, indicó.
La Profepa fue notificada de los ejemplares que murieron, para su baja correspondiente, pero los que a la fecha se han adaptado, gozan de una salud estable.
Las aves fueron divididas en dos espacios, las especies más pequeñas, como canarios y gorriones, fueron colocadas a la entrada del Zoológico, en el nicho que ocupaban las ardillas; mientras que el resto se quedó en el aviario previamente habilitado.
Aunque el aviario está diseñado para que entren grupos de personas, no se ha permitido el acceso al público y solo se puede ver desde la malla perimetral.
Esto, como medida precautoria porque algunos asistentes no respetan las indicaciones o podrían robarse algún ejemplar, razón por la cual instalaron cámaras para mayor seguridad y entonces sí podría ingresar el público.
