·     El Ayotzinapa de Peña y el Ayotzinapa de AMLO

·     Los normalistas pueden marcar ambos sexenios

·     El grito pasa de ¡Nos faltan 43! a ¡Nos faltan 44!

El presidente está enojado.

Desde hace semanas se le nota en el tono de sus declaraciones.

En las críticas a sus adversarios.

En la persecución de sus enemigos.

Pero esto se ha agravado.

Aquí lo dijimos:

Tras el crimen del normalista Yanqui Kothan Gómez Peralta es necesaria una acción profunda del Estado en sus tres niveles, el federal, el estatal y los municipales, para evitar un segundo Ayotzinapa.

No ha sido así.

Ante la inacción de Palacio Nacional, ha debido tomar decisiones profundas la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado Pineda, lo cual supone una remodelación de su equipo de trabajo

Se van el secretario general de Gobierno, Ludwing Marcial Reynoso; el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, el recién designado general Rolando Solano Rivera, y la fiscal Sandra Luz Valdovinos Salmerón.

Ésta era insostenible, dijimos ayer, porque sobre ella pesan muchos cargos y todos punibles si se le abren expedientes: no informó la entrega de los policías culpables del crimen, no aplicó protocolos, no los vigiló, se le fueron y no deja una averiguación integrada.

EN MOVILIZACIÓN

Esta situación ha afectado de fondo.

Para desgracia de Andrés Manuel López Obrador, el asesinato de Yanqui Kothan Gómez Peralta se dio con una comunidad de normalistas en movilización y con la puerta de Palacio Nacional destruida.

Justo lo sucedido a Enrique Peña Nieto en noviembre de 2014 tras una marcha multitudinaria reclamante de los 43 normalistas desaparecidos la noche del 26 al 27 de septiembre, previo en Iguala bajo el gobierno de José Luis Abarca, por cierto postulado por López Obrador.

Las circunstancias actuales han opacado otros problemas graves, como el secuestro del periodista estrella de la televisión jalisciense, Jaime Barrera, lo cual beneficia al gobierno del emecista de Enrique Alfaro.

Y a la vez han cambiado el ánimo del de Tepetitán, cuyo oficio político es público, pero sobre todo amagan con convertirse en la marca declinante de su gobierno como en 2014 Ayotzinapa fue la de Peña Nieto.

¡NOS FALTAN 44!

1.- Las benditas redes sociales permiten recordar:

 En las movilizaciones de 2014 participaba la actual secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde, al clamor de ¡Nos faltan 43!

Bueno, ahora el movimiento ha actualizado su grito de protesta y a ver si la señora Alcalde sale a corear también ¡Nos faltan 44!

2.- Es significativo el reconocimiento presidencial al triunfo de Ricardo Salinas Pliego TotalPlay, una de sus empresas.

Ambos ganaron un amparo directo en la Segunda Sala de la suprema Corte de Justicia de la Nación y, según el Grupo Salinas, la sentencia confirma “la arbitrariedad e inconstitucionalidad con la que se ha conducido sistemáticamente el SAT en contra de nuestras empresas”.

Ayer López Obrador habló de un beneficio de 600 millones de pesos, lo cual es aceptar el indebido cobro de esa cifra en impuestos.

Otros asuntos siguen pendientes del resultado final, pero Salinas Pliego y sus abogados confían porque, asientan, “nos asiste la razón ética y jurídica”.

Y 3.- Coahuila acelera su economía y aprovecha la cercanía con Estados Unidos.

El gobernador Manuel Jiménez convenció al grupo Magna para invertir 166 millones de dólares y generar 700 empleos directos.

Magna ya tiene diez plantas donde da empleo a más de 15 mil obreros coahuilenses calificados, dedicados a producir piezas mecánicas y estructurales para vehículos eléctricos.

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