El Garcés Municipal, piensa que las trae muertas
Renuncia delegada en Santa Ana; atentaron vs su vida
LAS TRAIGO MUERTAS. El Mauricio Garcés municipal, el alto funcionario que acosa lo mismo a secretarias que a reporteras de medios de comunicación, piensa que tiene el manto protector en el Castillo de la Pureza. Pero las afectadas comienzan a juntar las historias y las evidencias, que sirvan de base para la denuncia ante las autoridades de la Procuraduría de Justicia del Estado. Tendrá que separarse del cargo, antes de que la justicia lo alcance y debe irse de forma vergonzante. Al tiempo.
APARTE DE LA CAUSA, cero y van cuántas patrullas que en la última década han incendiado o dañado los pobladores de la comunidad indígena Santa Ana Hueytlalpan, donde la tarde de ayer un nutrido número de policías estatales y municipales, se limitaron a observar como la turba volteó dos vehículos, al parecer propiedad de la Fiscalía General de la República, golpeó severamente a un supuesto policía federal ministerial y prendió fuego a una unidad de la dirección de Seguridad Pública de Tulancingo, no sin antes apedrearla y brincar sobre ésta, sin que los uniformados hicieran el mínimo movimiento por evitarlo.
A RIESGO y cuenta de ser desmentidos, obvio con evidencias, en ninguna de las transmisiones en vivo que hicieron vecinos de Santa Ana Hueytlalpan, desde que inició el problema con los supuestos enviados de la Fiscalía General de la República, a quienes señalan de presuntamente utilizar chalecos y papelería del Bienestar, para cumplimentar una orden de aprehensión, no se vio al secretario de Seguridad Ciudadana de Tulancingo, Omar Hermilo Cedillo Contreras u otra autoridad municipal, incluso durante la noche un mando de la Guardia Nacional, es quien dialoga con un grupo de pobladores reunidos frente a la delegación vecinal.
Por cierto tras lo acontecido ayer en Santa Ana Hueytlalpan, la delegada de la comunidad, Lluvia Gisela Lorenzo, a través de la página de Facebook de la delegación, anunció su renuncia al cargo bajo el argumento de que habían atentado contra su vida y la de su familia, por lo que advirtió que se deslindaba de toda responsabilidad y demás proyectos que se llevarían a cabo. Incluso refirió que desde que asumió la encomienda, fue amedrentada por gente del pueblo y no la dejaron que obrara por el bien del mismo. Además, agrega que si hubiese entregado a una de las personas retenidas como lo exigía la turba para lincharla o quemarla, quien enfrentaría esa carga penal sería ella.
SI DE UNIFORMADOS hablamos, lamentablemente Cuautepec de Hinojosa, en menos de un año, registra la pérdida de dos mujeres policías en activo de la dirección de Seguridad Pública y Tránsito municipal, quienes han sido asesinadas; la primera, en agosto de 2024, cuando llegó a su domicilio, en San Lorenzo Sayula, a bordo de su vehículo y antes de que descendiera de éste, recibió disparos de arma de fuego en el rostro y cráneo; mientras que la segunda fue estrangulada la semana pasada por su ex pareja sentimental, quien en su intento por borrar evidencias, semi enterró el cadáver en una zona despoblada de Zempoala, pero al ser detenido en posesión de enervantes, terminó confesando su crimen.
DEL TAMAÑO del encono es la campañita que le armaron en redes sociales al presidente de Zempoala, Sinhué Ramírez Oviedo, al que acusan del presunto robo de más de 170 millones de pesos de la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo y enfrentar denuncias por supuesto abuso sexual, entre otras “linduras”, que hoy en día obligan al neoaliancista y ex dirigente de la Sección XV del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), a llevar guaruras por doquiera que transita.

