La presidenta fue recibida por las máximas autoridades de nuestro estado, para iniciar la obra respecto del tren que conectará el AIFA con la ciudad de Pachuca, la cual incluso ocupará parte de la vieja línea férrea que me parece un poco de nostalgia, por el regreso de aquellos bienes que habíamos perdido.
En primer punto, parece muy bueno que se estén recuperando las líneas férreas como parte de la infraestructura mexicana, lo cual no solamente implica una ardua labor en materia de comunicación, sino de derechos.
La conexión por vía férrea no solamente garantiza una forma más de libertad de tránsito, que permita a todas las personas transitar de forma más rápida y eficiente, sino que también ello reducirá los tiempos de traslado y el tráfico en las carreteras.
Además de evitar en gran medida los accidentes ante la reducción del tráfico, como consecuencia de reducir el tiempo en traslado.
Del mismo modo, es una garantía para la protección al medio ambiente, puesto que los trenes no solo emiten menos gases, sino que evitan el uso de múltiples vehículos y con ello, se disminuye el desgaste de las carreteras, reduce el consumo de fósiles y de llantas.
Igualmente, permitirá una conexión mucho más económica para las personas y un gasto mucho menor para el estado, puesto que implicaría que la rehabilitación de las carreteras no sea tan onerosa como en otros momentos.
Debemos de buscar un país, donde la igualdad implique un estándar de oportunidades que garanticen a todas las personas poder transitar de forma eficiente, eficaz y a un costo asequible.
Por tanto, parece que Hidalgo está siendo testigo de un avance en infraestructura, que en mucho beneficiará a nuestra economía y con ello a la población en general.
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