Cada vez que siento las manos frías, tiendo a frotarlas inconscientemente unos segundos. Acto seguido de un antojo por comer o tomar algo “calientito”. Y esto lo comento porque, posiblemente por los repentinos cambios en el clima que hemos tenido en estas últimas semanas y el regreso a clases, que me obliga a despertarme más temprano, hacen que inicie todas mis mañanas fuera de casa sintiendo este característico aire frío de la región.
Ahora bien, pensando en la diferencia horaria entre México y Francia, cuando nosotros los mexicanos nos vamos levantando los franceses ya estarán comiendo; la diferencia es de 7 horas. Considerando además que los climas europeos en esta época son más helados, ellos también tienden a consumir indudablemente cosas calientes, por ejemplo, una sopa.
Hablar sobre una sopa no es algo extraordinario. Sin embargo, durante el fin de semana fue la protagonista en las redes sociales debido a un nuevo escándalo acontecido dentro del Museo de Louvre ubicado en la ciudad de París.
Y es que el pasado domingo 28 de enero, dos activistas pertenecientes a “Riposte Alimentaire” lanzaron el líquido de sopa contra el retrato renacentista de “Mona Lisa”, durante el horario habitual de visita, buscando llamar la atención ante su resistencia civil.
“Riposte Alimentaire” o “Respuesta Alimentaria” en su traducción al español, es una operación de transformación profunda y colectiva que tiene como objetivo, lograr una victoria ecológica y social mediante el establecimiento de una “Seguridad Social Alimentaria Sostenible”, expresado así desde su página oficial.
Comenzaron sus campañas de resistencia civil desde marzo del 2022 y hasta ahora continúan en su lucha constante para evitar las peores consecuencias del calentamiento global y las malas decisiones tomadas por el gobierno en la agroindustria.
Con esto, es importante señalar que Francia lleva una cultura de protesta desde hace muchos años, es decir, es un país con una larga historia de poder centralizado que deja poco margen para la negociación colectiva, por lo que las protestas se han convertido en un elemento inevitable de la vida de los franceses.
A decir verdad, muchas prestaciones sociales se han conseguido de esta forma por lo que la persistencia ante estos movimientos es ineludible, aunado a que los franceses poseen un gran patriotismo. “Libertad, Igualdad y Fraternidad”.
Entonces, este recién acontecimiento se suma a las diversas manifestaciones sociales contra el desacuerdo ante las decisiones del gobierno francés, y aunque el principal escenario para llevarlas a cabo, son las calles y lugares públicos para obtener una mayor participación ciudadana, también se centran en lugares concurridos por turistas que tendrá como resultado un mayor impacto tanto local como internacional.
Siguiendo este razonamiento, ¿las activistas que buscan un cambio en la seguridad alimentaria están contemplando la imagen de desperdicio alimenticio que están proyectando con esta acción? Desde mi punto de vista, no estoy muy convencida…
Pero volviendo al tema, la “Mona Lisa”, obra de Leonardo da Vinci y también conocida como “La Gioconda”, es una de las obras más visitadas y afamadas dentro del Museo de Louvre. Afortunadamente, no sufrió ningún daño gracias al cristal frontal que la protege y que inmediatamente fue limpiado después del acto. Sin embargo, esta acción de las manifestantes hizo que evacuarán la sala, alarmando a todos los visitantes y dejándolos molestos al no poder apreciar esta famosa obra de arte.
¿Para ustedes que es más importante, el arte o el derecho a una alimentación sana y sostenible?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *