(775)75 53900
"Fundado en la ciudad de Tulancingo de Bravo
el 27 de septiembre de 1951"

BUSCADOR


Acceso Usuarios

  1. Regístrate!!

COLUMNAS POLÍTICAS


COLUMNAS SOCIALES



EDICIÓN IMPRESA

CONTRAPUNTO

(Por Irving Sánchez) Martes, 27 de Junio de 2017 -- 5:11 am

  

 

El PAN y los errores del pasado

Hidalgo, presencia tricolor

 

EL QUE BUSCA, ENCUENTRA

Realmente la unión no hace la fuerza, es la fuerza la que hace la unión, sin ella, ningún político lograría la victoria aun accediendo a una candidatura, pues las nominaciones por lo general rompen con todos los conceptos democráticos y de libre elección popular, los líderes partidistas, doblegados por el hambre de poder han llevado a sociedad mexicana a una crisis de incredulidad e incertidumbre que se refleja desde este nuevo siglo en triunfos circunstanciales de la oposición, ante la gran desesperación de ver un cambio positivo para la nación.

El poder económico y la fuerza de los programas institucionales fue sin duda el principal elemento para mantener unidos a los priistas en el Estado de México y defender la relativa mayoría de los votos que hicieron ganar al gobernador electo Alfredo del Mazo Maza; la tormenta electoral pasa lentamente y la resignación de la derrota opositora tiene una visión de futuro en la que los panistas son los primeros en levantar la mano para la creación de un “frente amplio opositor”, el pasado fin de semana la Comisión Permanente aprobó por mayoría esta iniciativa de cara a las elecciones del 2018.

Una vez más, la ex primera dama y aspirante a la candidatura presidencial de Acción Nacional Margarita Zavala, fue ignorada en su propuesta de crear una mesa de aspirantes para obligar a la cúpula a una inmediata designación de la o el abanderado, lo cual hace pensar que estaría fuera de la contienda del 2018, en tanto, el diálogo incluyente va hacia adelante con la anuencia del “Jefe Diego” Fernández de Ceballos, quien ve como el mejor y quizá único aliado al Partido de la Revolución Democrática (PRD), esto; de algún modo también beneficiaría al PRI por el divisionismo que se advierte en el escenario electoral con el Movimiento Regeneración Nacional de Andrés Manuel López Obrador y su pequeño cómplice Partido del Trabajo (PT).

Pero detrás de este panorama político que podría pensarse no tiene pies ni cabeza, se estaría escondiendo la realidad del PRIAN, soportado por la figura del ex gobernador de Puebla Rafael Moreno Valle, que se perfila como el más viable para interpretar el papel de adversario o del villano favorito del tricolor; mientras que el gran cambio que México necesita urgentemente sigue siendo el secreto por descubrir los próximos meses.

Después de haber perdido el EDOMEX, es lógico que se quieran corregir los errores, desde la designación de candidatas y candidatos, pero en cierta forma, los perredistas también ganaron  y avanzaron en su posición popular, con el tercer sitio y Juan Zepeda como el posible y más viable candidato, llenan el tanque de oxígeno que les alcanzará hasta el año venidero, pero para el señor López es gas letal por el poder de convocatoria para convencer a la militancia de su regreso a las “grandes ligas” y formar también un frente opositor proponiendo ser el principal objetivo de una probable coalición y; de ahí no se moverán y tal vez se queden esperando en ambos extremos de la izquierda.

A su vez, los priistas, en casi noventa años de existencia se han visto obligados a transformarse porque la sociedad mexicana ha dejado de creer en la farsa del poder sostenido con falsas promesas y mentiras de sus líderes y representantes populares; con todos los problemas que se vuelcan sobre la figura presidencial y del priismo, los funcionarios de alto rango no han tienen la capacidad de vencer todos los retos: políticos, sociales, económicos, educativos, de salud e inseguridad.

Aun así, las conversiones en este momento no les alcanzarían para dar continuidad al poder, tienen que ir más allá de mediocres discursos de unidad para hacerlos realidad, tomando en cuenta que en cada elección son menos los electores acuden a las urnas a votar y el PRI está obligado a corregir el rumbo y modificar el esquema de elección de sus próximos candidatos; incluyendo el de la Presidencia de la República, que parece estar diseñado para el exgobernador de Hidalgo Miguel Osorio Chong.  

Considerando que el 2018 la concentración de los líderes no podrá repetir la escena del Estrado de México, porque tendrán que trabajar en sus campañas para hacerse acreedores al siguiente escalón político que reclaman quienes hicieron bien su tarea el pasado 4 de junio.

En la fuente de poder en el Estado de Hidalgo, predomina el Partido Revolucionario Institucional, pero cada partido de oposición defenderá sus intereses, la mejor condición de acreditar la credibilidad hacia la sociedad en general será indudablemente la decisión de elegir a las y los candidatos.

Es predecible el ascenso de representantes populares priistas que aventajan en liderazgo y poder de convocatoria en ciertas regiones, sobre todo en el reducido espacio de la próximas senadurías donde el pulso político tiene la mayor referencia de figuras como Carolina Viggiano en la Huasteca y Jorge Márquez en el Valle de Tulancingo, dos zonas de gran impacto tricolor; fuera de esto, otros aspirantes intentarán ser lo que no son, pero seguramente estarán en la lucha electoral obedeciendo a sus constantes transformaciones derrotistas.

En el escenario del relevo a las diputaciones federales, es obvio que los legisladores locales quieran dar el siguiente paso, sin embargo, la dirigencia estatal del partido en el poder necesita inyectarle juventud y gente nueva al siguiente proceso para lograr mayor credibilidad y una copiosa votación.

Uno de los registros de logros y avance en el aspecto político, que es de lo que se trata para tener un panorama amplio en cuanto a los aspirantes, Lorenzo Arroyo en el Valle de Tulancingo y zona Otomí-Tepehua, asume una postura relevante por ser un político emprendedor que no ocupando ningún cargo en el gobierno local y estatal, ha sabido posicionarse de un liderazgo natural incluyente; esto es lo que el PRI y aliados necesitan para ocupar una curul en San Lázaro.

Para los líderes del Partido Acción Nacional, de la Revolución Democrática, Movimiento Regeneración Nacional y los cítricos (PAN-PRD-Morena y Movimiento Ciudadano) respectivamente, el proceso de elección de sus abanderados podría tomar una postura unilateral o aliancista según convenga a sus intereses, pero antes tienen que definir con certeza a las mujeres y hombres a quienes responsabilizar de los resultados del 2018.

Dados las circunstancias estarán en condiciones de elegir sólo un camino si quieren ser realmente competitivos o dejar que avance el PRI con el distintivo del vecino Estado mexiquense; de cualquier forma todas las dirigencias y estructuras deben ir pensando en que el voto será cada vez más caro.

En la plataforma preelectoral del Estado de Hidalgo, ningún partido o coalición tiene muchas cartas para jugar el destino político el año próximo, en consecuencia, veremos casi los mismos rostros del pasado y del presente desfilar en la pasarela de diputaciones locales, federales y senaduría entre dudas de quienes se van y quienes se quedan al momento de las definiciones.

La justicia para unos aspirantes será el adiós para los rechazados, así que hay mucho por ver y decir los siguientes meses en que se intensificará la relación e interés de los políticos con la sociedad hidalguense, pero los dirigentes deben estar conscientes de que cualquier intención de influyentismo, uso indebido del poder para abanderas a amigos y parientes así como el pago de facturas podría convertirse en el enemigo invisible que justificaría el voto en contra y la derrota; aunque se “desconoce” el origen de esta práctica de corrupción, deslealtad y antidemocracia, no está por demás que todos miren alrededor para obtener la mejor puntuación que pronto comenzará a contar.

La forma más simple de entender el poder para quienes esperan ser los ungidos, es conociendo la relación que guardan con los altos líderes en cada una de las cúpulas a nivel estatal y federal, siempre se desnuda el poder de la amistad y la familiaridad, pero de igual forma, los premios que otorgan las candidaturas por buen comportamiento, obediencia y sumisión, también son castigados por el pueblo; pareciera absurdo, pero es la realidad y la ha sido principalmente con el priismo que va avanzando entre ganar, perder y recuperar, el dilema es si será capaz de cambiar esta naturaleza para el 2018… hasta entonces.


Twitter


Facebook