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CONTRAPUNTO

(Por Irving Sánchez) Martes, 19 de Febrero de 2019 -- 11:06 am

  

 

Borrón y cuenta nueva no es la opción

Disque Priistas madrugadores en Hidalgo  

 

 

 

VIAJE AL FONDO

DEL PODER

 

Los programas sociales corregidos y aumentados por el gobierno del Presidente López Obrador, en los que “beneficia” con distintas cantidades de dinero a niños, jóvenes, mujeres, desempleados, adultos mayores y personas discapacitadas en los que se requieren de gastos millonarios, podrían ser poco efectivos en el combate contra la pobreza y la marginación, en gran parte del territorio mexicano.

Si bien las reglas de operación se aplican con un orden directo a los ciudadanos para evitar cualquier desvío de los recursos y que su manejo sea totalmente transparente y con una sola dirección de combate a la corrupción, se han eliminado dependencias y figuras públicas entre las que el dinero era un pasamanos hasta llegar a los millones de beneficiarios de las zonas clasificadas con alto índice de miseria, destacando las indígenas.

Regalar dinero resulta de lo más atractivo para la gente que lo recibe, en diferentes modalidades cada determinado tiempo y esta es la forma más fácil de contar, con una participación activa y efectiva políticamente.

Pero el grado de responsabilidad de sacar adelante a un país, que se mantiene en el centro del laberinto de la inseguridad y la violencia, que se ve cada día ya como un fenómeno natural que sigue causando incertidumbre, porque ni los resultados ni el impacto social están sujetos a ningún plazo de tiempo, una vez que ejerzan al cien por ciento los proyectos presidenciales que se van sacando de la manga tomando como base los errores y desaciertos del pasado gobierno.

Dentro de todos estos planes reacomodados a las circunstancias actuales, existe un gran vacío que desafortunadamente no permitirá que todos los mexicanos seamos felices en un país en el que la ignorancia sigue siendo un muro que no permite ver más allá de la bondad y el amor, que destila el mandatario mexicano por su pueblo, pero en la cruda realidad es de esperarse que México se convierta en un futuro próximo, en una nación improductiva con dinero a manos llenas, pero con el estómago vacío.

Las empresas micro, pequeñas, medianas y grandes no tendrán mano de obra y se irían a la quiebra, porque nadie querrá trabajar con míseros sueldos y además la clásica explotación laboral dejará de ser negociable y los voraces líderes, dejarán de explotar a las masas para cumplir con los acuerdos políticos.

Por lo que toca a los pobres desempleados que decidieron andar cometiendo “diabluras” con la gasolina y otros delitos y están acostumbrados a ganar mucho dinero fácilmente, ni en los sueños más dulces de la república amorosa, dejarán las actividades ilícitas para regresar al camino del bien.   

El campo está dejando de producir todo tipo de alimentos, porque el dinero que recibe la gente no se aplica para cubrir sus principales necesidades y los verdaderos beneficiarios, son los dueños de las cantinas en las zonas rurales.

El gobierno federal planea detenidamente la entrega de recursos que tienen un gasto inmediato de los usuarios, pero no han pensado ni planeado en cómo priorizar sus necesidades ni los márgenes de acción para invertir el dinero y reproducirlo a corto plazo.

Desde hace muchos años y administraciones de los tres órdenes de gobierno, se conocen las limitaciones de la población, pero han optado por seguir adelante llevando del pasado al presente a ese gran enemigo que se define como ignorancia, la que quizás exista también dentro de las limitaciones de nuestros representantes populares, que desfilaron en la pasarela del PRI y ahora lo hacen desde la pasarela de Morena, en esta “Cuarta Transformación”.

En medio de todos los cambios, México se convierten tal vez en el único país en el mundo capaz de repartir miles de millones de pesos, en al menos diez programas sociales como la plataforma gubernamental del Presidente de la República que se contrapone, al hablar mismo tiempo de un plan de austeridad. Así que hay que estar preparados para ajustarse el cinturón, por cualquier otra ocurrencia que provoque una mayor turbulencia política y social.

Si hay que responder de forma positiva, entonces es tiempo de que la gente contemplada en cualquiera de los apoyos económicos aproveche la oportunidad de progresar duplicando su ingreso y que sean los gobiernos los que se sorprendan para creer que no fue en vano el tiempo perdido y así, retroalimentar la esperanza de un cambio positivo.

Aunque el borrón y cuenta nueva no es la opción de esta plena transformación de gobierno ya que el sistema se convertiría en cómplice de los delincuentes de cuello blanco de la administración de Peñas Nieto y discípulos del PRI; esto también es corrupción.

 

UN HORIZONTE

LEJANO

Al parecer el pulso de los habitantes del municipio de Acaxochitlán en estos momentos no favorece al PRIAN, es decir a la señora presidenta municipal Rocío Sosa Jiménez, ni al devaluado líder Eduardo Licona Suárez, junto a sus eternos representantes quienes difícilmente llegarán a un nuevo acuerdo con el grueso de la población para el proceso de las elecciones del 2020.

La obsesión, ambición o el miedo a perderlo todo, mueve sus conciencias y los empuja a reagruparse con los pocos elementos con los que cuentan para no extinguirse, pero quizás ni con todo y madruguete no lleguen a reunir los votos suficientes para dar continuidad a su reinado debido a que el trabajo de la alcaldesa no alcanza a cubrir hasta estos momentos ni la mitad de las promesas que hizo en campaña y su política pública se aproxima a una caída vertical en la que ni toda la maquinaria gubernamental será costeable para impulsar a su próximo candidato.

Por otro lado y con resultados realmente positivos para los acaxochitlenses, el grupo político opositor que dirige el ex candidato a la presidencia municipal Martín Carbajal Romo, les está ganando el mandado con un mejor plan de acción con el que está trabajando su equipo desde hace tiempo, en prácticamente todas las comunidades y sin regalar ni regatear nada, la población está colaborando en común acuerdo en la rehabilitación de caminos y otras obras y acciones que con un evidente poder de convocatoria seguramente se hará presente llegado el momento de elegir y abanderar al “caballo negro”.

Hasta hoy, tanto Martín Carbajal como su hermano Erik, lucen fortalecidos y cobijados por las y los representantes comunitarios dando seguimiento al beneficio colectivo que posibilita el pleno impulso de los distintos sectores de la sociedad de este municipio en el que el cambio se partidos en el ayuntamiento representan el constante repudio de la gente hacia los malos gobernantes.

Desde este momento se marca una línea popular que distingue el nivel político de Martín Carbajal y el desarrollo de una sociedad que comparte esfuerzos sin intereses partidistas, pero sí con una visión de futuro más consciente y convencida de que el PRIAN ha llegado a su fin y en consecuencia sus desesperados dirigentes se comienzan a mostrar preocupados porque dependen de un solo canal de conexión con la gente, pero este canal manipulador (Eduardo Licona Suárez), carece de autoridad moral para habar de lealtad y credibilidad.

En materia de política pública se ha notado que en estos últimos dos años, hay un empuje fuerte de la gente del municipio de Acaxochitlán, que con sus propias iniciativas llevan a cabo acciones independientes a la autoridad municipal y utilizando el potencial de la unidad y con sus propias herramientas y recursos adoptan en cada lugar un proceso de cambio y progreso irreversible; y una opción para competir y ganar…hasta entonces.


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