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(Por Enrique López Rivera) Viernes, 20 de Julio de 2018 -- 5:18 am

  

 

La corta vida de los partidos políticos personales  

 

 

Dos partidos perdieron el registro a nivel nacional, por su escasa votación obtenida en la reciente contienda electoral. Hay que recordar que la legislación en la materia, contempla una votación mínima de tres puntos porcentuales, que debe obtener como mínimo un partido político para seguir gozando de las prerrogativas correspondientes.

Derivado de esa medida, el Partido Encuentro Social (PES) y el Partido Nueva Alianza (PANAL), saldrán del escenario nacional por la carencia de ese porcentaje establecido a nivel nacional. Cabe una sencilla reflexión sobre el tema; en un sistema de financiamiento público para mantener a los partidos políticos como es el caso de México, el hecho de que salgan dos cargas financieras del erario público es una buena noticia.

Pero más allá de los recursos que presumiblemente se van a ahorrar; vale la pena hacer una reflexión de corte político. En términos generales ¿qué le aportaron estos dos partidos políticos al país? ¿Aglutinaron intereses de la sociedad en torno a temas específicos? ¿Fueron contrapeso al poder establecido? ¿Aportaron en el debate político nacional a través de propuestas legislativas, planes de gobierno, políticas públicas? Creo que ahí radica su gran deuda de los partidos referidos.

Ninguno de los dos institutos citados tuvo un papel relevante en la política nacional. Incluso diría que los dos partidos obedecían a intereses personales muy específicos. Por ejemplo, el PANAL, fue un partido que nació, creció y tuvo cierto éxito electoral gracias al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE); en particular gracias a su dirigencia nacional encabezada por Elba Esther Gordillo Morales.

Aquella mujer de triste memoria que vino en desgracia en el presente sexenio, fue pieza clave como operadora política en los años noventa dentro del PRI. Posteriormente, y derivado de una enemistad personal con Roberto Madrazo Pintado, formó su propio instituto político gracias a la base sindical que le sirvió de estructura partidista al PANAL.

De ahí en adelante ese partido se puso al servicio de la maestra Gordillo, quien lo utilizó en su propio beneficio. Al paso de los años ese partido se volvió referente de algunas alianzas estratégicas en algunos estados. Pero nunca tuvo una plataforma política nacional que lo proyectara de manera definitiva. 

En la pasada elección el PANAL se alió al PRI como última opción para ganar un poco de votos a su favor debido a que no contaba con la presencia física de su propietaria. Sin la tutela de la maestra Gordillo, el PANAL estaba condenado a la desgracia. Para dar un ejemplo de lo anterior, el SNTE agrupa en Veracruz a 111 mil 300 trabajadores ahí el PANAL obtuvo una votación de 40 mil votos. Esto es, aquel instituto político que tenía su principal base en los trabajadores de la educación, no pudo mantener la lealtad de sus propios agremiados. En otras palabras, el SNTE abandonó al PANAL.                  

Tal parece que la moraleja de esta historia es que los partidos políticos que obedecen intereses personales, están condenados a tener una corta vida. Porque el caso del PES es muy similar. Este pequeño instituto político surge en una coyuntura específica para afianzar el camino hacia la candidatura presidencial de Miguel Osorio Chong.

Parece aventurada la hipótesis pero la verdad es que antes de que el PES fuera partido político no había grandes antecedentes de sus liderazgos políticos. Sólo obtuvo visibilidad cuando el padrinazgo del Secretario de Gobernación los favoreció.

Para todos es sabido que el apoyo al PES salió de la calle de Bucareli en la ciudad de México y que las decisiones de ese partido, pasaban por la oficina de Osorio. Ahora sin embargo, vive en una extraña realidad; pierde el registro nacional como partido y obtiene una cantidad muy considerable de diputados y senadores gracias a su alianza con Morena.     

Dicha experiencia debe servir de ejemplo para el creciente Movimiento de Regeneración Nacional, que también depende de su figura emblemática, Andrés Manuel López Obrador.  Según lo ocurrido en los últimos años, ese partido tendrá que trabajar en la conformación de nuevos liderazgos que le permitan consolidarse y tener más vida que los partidos personales y coyunturales que fueron el PANAL y el PES.

 

lore750715@gmail.com

@2010_enrique

 

 

 


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