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SALUD Y MAS

(Por Lulú Monroy) Martes, 7 de Abril de 2020 -- 8:13 am

  

EL PODER CURATIVO DE UN ABRAZO

 

Todos en algún momento de nuestra vida tenemos la necesidad de dar y recibir un abrazo para estar bien con nosotros, sentir apoyo, felicidad y amor, sin embargo, se ha demostrado que lo benéfico de un abrazo va más allá de las emociones e influye directamente en nuestra salud sin importar la edad en que nos encontremos.

Está demostrado mediante distintos estudios realizados prestigiosas universidades al rededor del mundo, que las personas necesitamos recibir abrazos y caricias desde que nacemos, ya que el contacto físico juega un papel muy importante en el desarrollo de las neuronas y para que estas no mueran, es importante estimularlas desde que empezamos a vivir y aunque no se ha descubierto una cifra exacta de los abrazos necesarios para nuestra salud, se ha determinado que gracias a ellos podemos reducir y prevenir algunas enfermedades tanto físicas como emocionales.

Cuando abrazamos liberamos el estrés, la ansiedad, la depresión y creamos una especie de confianza en nosotros y es cuando la oxitocina, o más conocida como hormona del amor, incrementa y mejora la salud de nuestro organismo.

Por lo general disfrutamos mucho de los abrazos con las personas que queremos, pero estos también son muy efectivos cuando lo hacemos con personas diferentes, ahora bien, teniendo claro esto, poner en práctica la abrazo-terapia nos ayuda a: reducir la ansiedad y el estrés, así como la producción de una hormona llamada cortisol.

Gracias a los abrazos nuestro sistema nervioso se activa, se libera la hormona oxitocina y despertamos unos mecanismos de la piel llamados corpúsculos de pacini, los cuales son los encargados de reducir la presión arterial.

Al recibir o dar un abrazo nuestro sistema inmunológico favorece la creación de glóbulos blancos, gracias a esto podemos prevenir muchas enfermedades y mejorar nuestras defensas cuando nos sentimos débiles, además de que mejoran nuestro estado de ánimo al elevar la serotonina.

Pero eso no es todo, cuando abrazamos se estimula el proceso de transportación del oxígeno a los tejidos y gracias a eso, nuestro cuerpo prolonga la vida plena de las células, evitando el envejecimiento y prolongando la juventud.

Esta acción ayuda al bienestar del corazón, reduce el riesgo de padecer demencia senil, nos genera confianza, seguridad, favorece la comunicación, eleva la autoestima, además de hacernos sentir amados y especiales, sobre todo en épocas difíciles como la que actualmente se vive en todo el mundo, por este motivo los invito a practicar de manera regular “el abrazo sincero”, es por Salud y Más… hasta la próxima


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