En días pasados la presidenta Claudia Sheinbaum, visitó el estado de Hidalgo para arrancar varios proyectos estratégicos para el país. Entre ellos, el inicio del tren que conectará a Pachuca con el nuevo aeropuerto, Felipe Ángeles.
Este último, por cierto, acaba de ser galardonado con el Premio Versalles con sede en Francia, que reconoce anualmente lo mejor en arquitectura y diseño en aeropuertos, campus, estaciones, recintos deportivos, museos, comercios, hoteles y restaurantes.
Dentro de la categoría de aeropuertos, los otros cinco aspirantes al Premio Versalles fueron: el aeropuerto internacional de Zayed (Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos), la terminal 2 del aeropuerto de Changi (Singapur), el aeropuerto de Suvarnabhumi (Bangkok, Tailandia), la terminal 2 del aeropuerto internacional de Logan (Boston, Estados Unidos) y el aeropuerto internacional de Kansas City (Estados Unidos).
Entre este universo, el Felipe Ángeles destacó según el jurado por dos motivos: su propuesta de identidad nacional y su construcción en un tiempo récord de menos de tres años, iniciando su edificación el 17 de octubre de 2019, y concluyendo el 21 de marzo de 2022.
Cabe destacar que el AIFA cuenta con una superficie total de 4,500 hectáreas; 2 pistas (una en uso inicial y otra en construcción para ampliar la capacidad) y que la terminal tiene una capacidad inicial de 8 millones de pasajeros anuales.
Proyectando que una vez en operación las dos pistas, se pueda llegar a una capacidad anual estimada de aproximadamente 20 millones de pasajeros.
En este sentido, este polo de desarrollo tendrá incidencia positiva para el estado de Hidalgo, ya que el AIFA está conectado a través de diversas autopistas y caminos, como la Carretera México-Pachuca y la Carretera Texcoco-Lechería.
La primera, también hay que decirlo, tendrá modificaciones en diversos tramos para ampliarla a ocho carriles y con ello, facilitar los tiempos de traslado a la capital del país y al citado aeropuerto internacional.
Según la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), se han invertido más de 4 mil millones de pesos en la mejora de carreteras y la construcción de nuevas autopistas, lo que facilita el transporte terrestre y reduce los tiempos de traslado entre los municipios metropolitanos de Hidalgo y la CDMX.
Por lo anterior es tan importante para los hidalguenses esta infraestructura. Porque lo anterior detonará la economía en la entidad, en cuanto a la captación de inversión nacional y extranjera, por la cercanía con ese nodo económico del centro del país.
Solo falta que dicho impulso se distribuya en todo el territorio estatal, para no dejar atrás otras zonas que requieren mucho apoyo. Es cierto que la franja de Tula – Tepeji tiene su propio ritmo económico con la industria que ahí se asienta. Pero otras, como el Valle del Mezquital, la Otomí- Tepehua, la Huasteca y la Sierra, siguen distantes de estos proyectos.
Al menos, este fin de semana también se dio una buena noticia de conectividad para la huasteca. En lo que se refiere a los tramos carreteros que conectan a la capital hidalguense con aquella región. Esto es, la ampliación del tramo Omitlán-Huasca y Cerro Colorado-Zacualtipan, lo que permitirá reducir tiempos de traslado y la conexión entre estas dos regiones.